Foto. Jhonny Rotestan

A medio siglo aún permanece el dolor, y con más fuerza, el clamor por justicia ante la impunidad del vil asesinato del joven revolucionario Amín Abel Hasbún, ejecución testimoniada por su esposa Mirna Santos y guardada en la inocencia de su hijo Vantroi, con apenas dos años de edad.

Desde ese 24 de septiembre, del 1970, familiares, representantes del Movimiento Popular Dominicano (MPD), del Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel Hasbún (Felabel), y otras organizaciones revolucionarias, no ha cesado en señalar como los responsables directos de este horrendo crimen, a los señores Tucídides Martínez, como fiscal y el raso Hermógenes López Acosta, quienes alegan que no han sido juzgados por sus hechos.

Según las organizaciones, el detonante para que agentes del Servicio Secreto de la Policía Nacional, durante el gobierno de Joaquín Balaguer, penetrara la casa de Amín Abel y lo asesinaran de un disparo en la cabeza, fue el secuestro del coronel Donald J. Crowley, agregado militar de la Embajada de los Estados Unidos, para exigir la liberación de más de una veintena de presos políticos, entre los que se encontraba Maximiliano Gómez, “El Moreno”, secretario general del Movimiento Popular Dominicano (MPD).

“El MPD se compromete a profundizar la necesaria justicia histórica que deberá llevar al paredón a sus asesinos encabezado por el presidente Joaquín Balaguer y por todos los miembros de la banda colorada que impusieron el terror e hicieron  que corriera la sangre en nuestro país.”, expresó  Pablo Ferreiras, vocero del MPD.

De su lado, ex aspirante a diputado por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Claudio Caamaño, consideró que en la República Dominicana se debe establecer un tribunal de la verdad, para que crímenes como el de Amín Abel, y otros donde sus autores han muertos,  no queden impunes. “La historia tiene que reconocer que esos individuos son unos criminales, y quienes son los autores intelectuales de esos asesinatos”, expresó.

Mientras que el catedrático universitario Lorenzo Vargas, expresidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) destacó el heroísmo revolucionario, el sacrificio y humildad del asesinado dirigente estudiantil y de izquierda Amín Abel Hasbún, de cuyo asesinato se cumplió ayer 50 años.

“Amín Abel para nosotros es espíritu y guía, por su ejemplo como ciudadano, por su ejemplo como hijo, como padre, como revolucionario y como patriota. también es espíritu de la juventud, rebeldía pero con criterio de humanidad, rebeldía con sentido de transformación, teniendo como horizonte la equidad, la justicia social, teniendo como propósito el bienestar común, la democracia y la libertad”, manifestó Vargas.

Las organizaciones, rindieron homenaje a la memoria de Amín Abel Hasbún, en el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez, donde moran sus restos y resaltaron el ideario político, los principios y la entrega en la lucha por los derechos del país del fallecido secretario general de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED).

Amín Abel Hasbum desde muy joven se destacó por su lucha en el movimiento estudiantil y la izquierda. Por sus actividades políticas era objeto de persecución por parte de agentes de los organismos de seguridad del Gobierno del Presidente Joaquín Balaguer. Lo acusaban de promover el comunismo y participar en actividades terroristas. En 1964, fue elegido secretario general de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) y se graduó Magna Cum Laude de ingeniería civil.